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Hipersexualidad femenina y masculina: causas, síntomas y tratamientos

¿Qué es la hipersexualidad?

HipersexualidadLa hipersexualidad se define como un aumento excesivo e incontrolado de la frecuencia de la conducta sexual, cuyas consecuencias son negativas para el sujeto que lo padece. La frecuencia de tal comportamiento la tienen entre el 3 y el 6% de la población general. Este comportamiento es esencialmente de dominio exclusivo de los hombres (5 hombres por 1 mujer) y por lo general comienza en la adolescencia.

La mayoría de los estudios publicados destacan la frecuente asociación con el trastorno anxiodepresivo hipersexualidad (la mitad o dos tercios de los sujetos de los estudios) y las conductas adictivas (especialmente el alcohol). Trastornos de la personalidad de todo tipo también son comunes. También paradójicamente, casi la mitad de los hombres con adicción sexual tienen dificultades eréctiles.

Síntomas de hipersexualidad

Hipersexualidad: síntomasDentro del concepto de hipersexualidad, se incluye:

  • Masturbación compulsiva (de 5 a 15 veces al día con sus inevitables consecuencias en términos de lesiones de los órganos genitales externos).
  • Dependencias a formas anónimas y pagadas del deseo sexual como la prostitución, la pornografía, la sexualidad por teléfono o el cibersexo. Esta última con un promedio de 6 a 9% de los usuarios de Internet. El problema se determina por la duración de visualización de sitios pornográficos en Internet (más de 7-14 horas por semana).
  • La adicción a los fármacos utilizados para el placer sexual (hachís, especialmente cocaína). La interrupción de la cocaína no siempre va acompañada de una pérdida de hipersexualidad.
  • Dependencia a los juguetes sexuales.
  • Sexo desmedido (por el abuso de la posición social o profesional).

Los tipos de comportamientos sexuales más frecuentemente asociados con la hipersexualidad son el pensar continuamente en fantasías sexuales (dos tercios de los casos), la masturbación compulsiva (más de la mitad de los casos), el voyerismo (dos tercios de los casos) y por último, en más de la mitad de los casos, adicción a la utilización de videos pornográficos, sexo pagado (prostitutas), sexo telefónico anónimo o la necesidad de sexo extramarital múltiple.

La hipersexualidad masculina: ¿opción de vida o patología?

Hipersexualidad masculinaCalificar la hipersexualidad no es fácil pero lo cierto es que a veces es causa de adicción. Tal es el impacto que puede tener en la persona afectada y su familia, que es un tema que ahora interesa a los círculos científicos.

La hipersexualidad, ¿un trastorno mental?

Esto es precisamente lo que trece investigadores estadounidenses de diferentes disciplinas tratan de averiguar. Ellos publican sus hallazgos en la revista “Journal of Sexual Medicine”.

Estos trece investigadores que trabajan en diversas universidades de Estados Unidos (California, Brigham Young, Universidad del Norte de Texas, Texas Tech University, Universidad de Temple), llevaron a cabo su investigación de campo, entrevistando a 207 pacientes mayores de 18 años. Estas personas estaban recibiendo servicios de salud mental para una serie de trastornos, incluida la que es objeto de publicación.

Estos investigadores mencionan no tener grandes dificultades para identificar a los pacientes afectados por esta enfermedad ni sobre los criterios a utilizar para etiquetar la entidad.

La pérdida de autonomía en el momento del diagnóstico

En la práctica, ¿cómo podemos realizar este diagnóstico?. Lo primero es observar si los sujetos sufren lo que provocan todas las adicciones, la pérdida de autonomía. Las personas que dedican tanto tiempo y energía a su sexualidad sienten una gran angustia personal que perturba seriamente su desarrollo social y/o profesional.

Se trata de personas que se dedican a la conducta sexual sin tener en cuenta los riesgos de daño (físico o emocional) a los que están expuestos y al que exponen a otros. En concreto, se trata de personas que durante un período de al menos seis meses recurren a intensas fantasías sexuales, impulsos sexuales y comportamientos.

Sexualidad femenina - Sexualidad masculina

Estas son algunas de las conductas que muestran:

  • Pasan demasiado tiempo en estas fantasías, así como en los procesos de organización y planificación de su comportamiento sexual futuro.
  • Se involucran en estas fantasías sexuales como una forma de respuesta a los trastornos del estado de ánimo (ansiedad, depresión, aburrimiento, irritabilidad) o en respuesta a los acontecimientos vitales estresantes en la vida diaria.
  • Realizan repetidos esfuerzos (pero sin éxito) para controlar (o reducir) significativamente estas fantasías, impulsos sexuales y comportamientos.
  • Emprenden su comportamiento sexual sin ninguna consideración de riesgo de daño físico o emocional a sí mismos o a otros.
  • Sus impulsos sexuales y comportamientos están asociados con la angustia personal o deterioro en el funcionamiento social u ocupacional.

Hay otras escalas para el diagnóstico de “adicción sexual”, a sabiendas que en este tema la gama de la conducta calificada como “normal” y “anormal” es enorme.

Entre el 3 y el 6% de la población está afectada

En el 2010, cuando se hizo público el “caso de Woods” (llamado así por el famoso golfista) o el más reciente y muy publicitado, del ex director del Fondo Monetario Internacional, nos llevó a realizar un trabajo liderado por Florencia Thibaut, investigadora del Instituto Nacional Francés para la salud y la investigación médica. Según ella, esta enfermedad afecta a entre el 3% y el 6% de la población (sexualmente activos), siendo hombres en el 80% de los casos.

Se caracteriza por la “excesiva frecuencia, incontrolada y creciente del comportamiento sexual que persiste a pesar de las posibles consecuencias negativas”.

Para el Dr. Jean-Claude Matysiak, psiquiatra del hospital en Villeneuves-Saint-Georges, puede haber una conexión con otros problemas: “Existe la adicción cuando la vida de la persona se centra en el sexo a expensas del resto”.

Según él, no hay diferencias entre hombres y mujeres. “Ambos sufren en las mismas condiciones, dice. Puede que lo asuman de manera inconsciente como una actividad masturbatoria compulsiva al hacerlo con diferentes personas, como en las películas pornográficas. Ellos tienen una necesidad común de afirmar que pueden hacerlo y que la proliferación de las aventuras sexuales tiene sentido”.

Diferentes definiciones y causas de la hipersexualidad

Hipersexualidad: causasOtros expertos van tan lejos como para incorporar en la hipersexualidad elementos tan heterogéneos como la masturbación compulsiva, la adicción a las drogas ilegales o accesorios específicos, sexo anónimo, pagado o intrusivo (abuso de posición social). También se puede añadir a la adicción las formas anónimas de deseo sexual sea la pornografía, el sexo telefónico o “cibersexo”, que abarcaría entre el 6% y el 9% de los usuarios de Internet, siendo los hombres quienes le dedican más de once horas por semana.

De manera más puntual, es imposible para estas personas resistir sus impulsos sexuales cuando están en la escala “grave”. En ellos hay persistencia de conducta hipersexual a pesar de los riesgos (infecciosos, judiciales) y consecuencias (divorcio, la pérdida del empleo), todo posiblemente asociado con el síndrome de abstinencia (depresión, ansiedad, intentos de suicidio, sensación de culpa).

Los especialistas también observan con frecuencia una asociación con otras adicciones (alcohol o drogas psicotrópicas, trabajo, etc.).

Para algunos se necesitan al menos dos de las siguientes cinco características para obtener ese diagnóstico:

  • Ligar compulsivamente con diferentes personas.
  • Fijación amorosa compulsiva con socios inaccesibles.
  • Múltiples relaciones amorosas compulsivas (la búsqueda de una intensidad de sentimientos en una nueva aventura).
  • Sexo compulsivo insatisfactorio.
  • Autoerotismo y/o masturbación compulsiva muy repetida (5 a 15 al día) y frenética (a veces resulta en fatiga y lesiones).

Hipersexualidad reaccional

Hiper sexualidadCatalina, que nos explica acerca de las personas con reacción a la hipersexualidad, es decir hombres o mujeres que están unidas a personas con una híper actividad sexual. En estas personas se produce una reacción en su comportamiento. ¿Qué tipo de reacción?:

Estas personas a menudo desarrollan una sexualidad compulsiva, como respuesta a una reacción traumática, como un asalto sexual.

¿Cómo y por qué puede un asalto sexual causar hipersexualidad?. ¿No debería más bien causar bloqueo de la sexualidad?.

Sí, algunas personas que han sido agredidas sexualmente pueden sufrir bloqueo de su sexualidad y evitar las relaciones sexuales. Pero en otros, sucede lo contrario. Reaccionan, es decir, para tratar de superar su trauma, tratan de aumentar las experiencias sexuales.

¿Qué causa esta reacción extraña?

Son gente que quieren olvidar un asalto y sienten que viviendo muchas experiencias sexuales les permitirá poner capas en el recuerdo traumático para olvidarlo. Para dar un ejemplo, es como si el recuerdo del asalto sexual fuera el primer dibujo en una hoja en blanco y las experiencias posteriores fueran dibujos hechos sobre el primer dibujo, para hacer  que el primero no se aprecie.

Esta hipersexualidad reaccional también puede ser motivada para sentirse como un actor de su sexualidad, para ser su motor. Esto permite olvidar que uno fue atacado y dominado. Actuando así la persona puede sentirse más fuerte.

Pero, ¿esta estrategia repara o sana el trauma inicial?

Pues no. Esta es una reacción anormal, como la negación de la sexualidad, que también es anormal. Cuando se supere este trauma, tendremos una sexualidad normal, donde la relación y la sexualidad van de la mano. El tiempo también puede ayudar a curar nuestras heridas internas aunque se necesite de la ayuda de una terapia.

¿Es siempre la hipersexualidad una reacción al asalto sexual o hay otras causas?

Las agresiones sexuales son sólo una de las causas de la hipersexualidad. Hay otras como el hecho de no siempre sentirse amado. A menudo estas personas tienen miedo al amor, miedo al compromiso, precisamente porque no sentirse suficientemente amados. Tienen miedo a amar por miedo a que se detenga, por miedo al abandono. Tienen relaciones breves y múltiples que son como parches a su falta de amor. Pero cuidado, todos los que sienten que no son suficientemente amados reaccionan de esta manera.

¿La hipersexualidad permite sentirse más amigable con el tiempo?

No precisamente. La hipersexualidad se vuelve como una droga. En ese momento, la seducción y las relaciones sexuales son buenas, y luego, muy rápidamente, se desvanece la sensación y de nuevo surge la necesidad de la búsqueda de alguien más para tener relaciones sexuales. Así que es una estrategia disfuncional.

Y, por último, ¿algún consejo?

En caso de hipersexualidad, hay que hacerse las siguientes preguntas: ¿por qué?, ¿por qué actuó así?. Esto puede ayudar a encontrar soluciones y encontrar un equilibrio en la vida sexual y una vida amorosa relacional.

La hipersexualidad femenina subestimada

Hipersexualidad femeninaAlrededor del 3% de las mujeres tiene una sexualidad invasivo de acuerdo con un estudio académico alemán que se publicó en el Journal of Sexual Medicine. La hipersexualidad viene acompañada por el sufrimiento en la vida cotidiana.

¿A partir de qué cantidad de actividad sexual debe considerarse que uno supera los límites de la normalidad?. Por supuesto, se podría considerar que la norma en realidad no existe para el sexo, es una cuestión muy personal que no ha sido cubierta por la medicina.

También puede que el exceso de sexo no sea nocivo para la salud. Sin embargo, las preocupaciones y las “necesidades” del sexo a veces llegan a ser tan grandes que en un estudio norteamericano conducido por el Dr. Jason Winters y sus colegas de la Universidad de British Columbia en Vancouver, se examinó cerca de 6.500 hombres y 8.000 mujeres en los años 2006/2007, y se encontró que 1,6% de los hombres y el 0,8% de las mujeres reportaron que alguna vez buscaron tratamiento para su “compulsión sexual”.

“Mi vida sexual es líder en mi vida”

El profesor Rory Reid, de la Universidad de California, cree que la hipersexualidad no sólo se define por la falta del tipo de control. De hecho hay otras dos dimensiones. En primer lugar, la tendencia a utilizar la sexualidad cuando se está estresado o cuando uno se siente mal (“Me dirijo al sexo cuando experimento sentimientos desagradables: frustración, tristeza, ira”).

Además, el hecho de que persista este tipo de comportamiento sexual a pesar de las consecuencias negativas y una interferencia significativa en la vida cotidiana. Entonces se sacrifican cosas importantes en la vida (cónyuge, hijos, amigos, trabajo, etc.) para planificar y mantener relaciones sexuales. Las personas con hipersexualidad dicen: “mi vida sexual es líder en mi vida”.

Un estudio que abarca 49 universidades alemanas

Curiosamente, la hipersexualidad femenina se ha estudiado poco. Por otra parte, es esta falta de trabajo científico la que ha reunido a los expertos en sexualidad para la quinta edición del manual de referencia de la psiquiatría internacional, el DSM-V, para descartar el diagnóstico de todas las enfermedades indexadas.

El Prof. Verena Klein y sus colegas de las universidades alemanas de Hamburgo y Mainz, el profesor Martin y Dr. Peer Rettenberger Briken, han propuesto a los estudiantes voluntarios de 49 universidades alemanas contestar un cuestionario en línea, así como preguntas sobre su comportamiento sexual.

3% de las mujeres serían hipersexuales

Los resultados que se publicaron en la revista “Journal of Sexual Medicine” muestran que la hipersexualidad femenina es menos anecdótica de lo que se pensaba. Más del 3% de las 998 mujeres que respondieron a la encuesta tenía de hecho una puntuación que excede el umbral correspondiente a la hipersexualidad definida por Reid.

Además del sufrimiento que puede causar en las vidas de las mujeres hipersexuales, los autores también señalan que son más propensas a adoptar conductas sexuales de riesgo. La causa de la enfermedad todavía se discute, pero a menudo se mencionaba la hipótesis de un deseo de tener, gracias al sexo, la atención y control sobre los demás, lo cual ha sido desvirtuado, porque este nuevo estudio revela una mayor frecuencia de la masturbación en las mujeres hipersexuales, lo que más bien apoya la hipótesis de una gran excitación.

¿Sufre usted de hipersexualidad?

Hipersexualidad: tratamientoLa sexualidad es una necesidad básica de todo ser humano. Sin embargo, puede llegar a distorsionarse por algunas circunstancias:

  • Ideas y masturbación compulsiva obsesiva con fantasías, películas, revistas, líneas calientes, sitios web pornográficos o incluso a veces el uso de algunos objetos no sexuales, como la ropa interior.
  • Sexo anónimo con múltiples parejas.
  • Aventuras en serie, incluso si la persona ya está comprometida en una relación estable.
  • La asistencia asidua a clubs de striptease, estudios de masajes eróticos o bibliotecas para adultos.
  • Froteurismo, es decir propensión a tocar el pecho o los genitales de otra persona de modo que la cosa parezca accidental, por ejemplo, en una multitud.

Aunque el uso de juguetes sexuales, ver películas eróticas e incluso de swingers y sadomasoquismo a veces puede ser llamado “normal”, cuando se trata de conductas adictivas y repetitivas que interfieren con las actividades y las relaciones de la persona que sufre a diario, pueden ser catalogadas como conductas hipersexuales.

A diferencia de los hombres y mujeres que están con múltiples parejas como parte de su desarrollo, las víctimas de la adicción sexual tienen una relación dolorosa con su sexualidad y se sienten como si fueran parte de un engranaje del que no pueden escapar.

Dramáticas consecuencias

La mayoría de las personas que sufren de hipersexualidad sienten vergüenza y culpa ante su incapacidad para controlar su comportamiento, incluso cuando saben las consecuencias.

Y son numerosas: término de una relación, divorcios, acumulación de deudas (prostitución, pornografía líneas, teléfono, etc.), contracción de enfermedades de transmisión sexual, la pérdida del empleo, el aumento de riesgo de involucrarse en otras conductas nocivas, tales como el abuso de drogas o alcohol, la depresión o el suicidio.

La adicción a la pornografía

Test pornodependienteHoy en día, muchas personas, hombres y mujeres se convierten en “porno-dependientes”, en gran parte debido al uso diario de Internet. Ya no pueden prescindir de todo lo que les da placer sexual y navegan durante horas por sitios de pornografía con el fin de tener un brutal disfrute a cualquier precio. El orgasmo mental, rápido, es una droga que necesitan en un momento dado.

La adicción a la pornografía es un trastorno de carácter psicológico que causa que las personas necesiten más escenas pornográficas para calmar sus impulsos sexuales. La adicción sexual es la forma en que algunas personas tratan a sus sentimientos y/o lidian con el estrés, por lo que sus comportamientos sexuales se convierten en el principal mecanismo de defensa al estrés.

En general, el interesado no puede soportar la idea de estar privado de sexo durante el tiempo que está solo. La persona sexualmente adicta pasa mucho tiempo buscando la satisfacción de sus fantasías sexuales o comportamientos.

Nada le importa excepto la necesidad irrefrenable y compulsiva de ver una y otra vez la pornografía a cualquier precio. De hecho, la trampa de la pornografía es el aislamiento y el confinamiento. Poco a poco, el adicto no tiene ganas de nada.

Por encima de todo, no hay que generalizar y ser alarmista. Una persona que desee utilizar la pornografía, no necesariamente es dependiente a esta o sufre de compulsión sexual. El consumo de pornografía y revistas eróticas puede  no ser problemática. Es principalmente el consumo excesivo el que produce las distorsiones de la realidad.

Cómo ayudar a su pareja o cónyuge

Es posible que haya descubierto el problema de su cónyuge/compañero por usted misma. Naturalmente, al enterarse que su marido se entrega a la pornografía usted tendrá la impresión de haber sido traicionada y esto destruirá la confianza que tenía en él. Saber que su esposo está involucrado en pornografía afecta físicamente, emocionalmente y mentalmente.

Su reacción puede variar de la incredulidad a la repugnancia y al miedo. Se preguntará cómo se puede “hacer eso”. Es posible que ya no quiera tener relaciones sexuales con él y puede llegar a considerar el terminar la relación.

Le sugerimos que acepte el problema y pase a la acción. El problema con su esposo/marido indirectamente se convirtió en suyo, sobre todo no lo niegue, tiene que aprender a hablar con él sin juzgarlo, hacer las preguntas necesarias para su comprensión y evitar aquellas que le provocan ira. Si su compañero optó por aceptarlo, debe hacerle entender que puede confiar en usted, haga que no se sienta culpable, sea honesta con su sufrimiento. Su esposo probablemente se sienta terriblemente culpable y necesitará saber si usted siempre estará a su lado.

Test: ¿eres “porno-dependiente”?

Tratamiento: hipersexualidad

  1. Usted compra regularmente revistas, libros u otro tipo de apoyo pornográfico (fotos, películas, historias eróticas, gadgets, DVD, cintas VHS, descargas pagadas en Internet).
  2. A menudo ve vídeos porno en casa, en el trabajo o en las tiendas de sexo.
  3. Usted está registrado en un foro o un chat de sexo en Internet bajo un nombre falso o un apodo y chatea durante horas con gente como usted, que están buscando satisfacción sexual: coqueteos, escenarios sexuales y más.
  4. Cuando usted siente la emoción de correrse, no se puede resistir y se deja llevar por su necesidad compulsiva de sexo.
  5. Cuando se resiste a la llamada de la pornografía, se pone nervioso o irritable con los que le rodean.
  6. Justo antes de cumplir este deseo, siente una gran emoción. “Es más fuerte que yo”. Está desesperado por ver porno. Llega a mentir acerca de las razones de su comportamiento brutal.
  7. Usted pasa horas navegando por sitios de pornografía en Internet. El tiempo ya no cuenta y tampoco el sueño. Vació su cuenta bancaria ya que sus facturas de teléfono e Internet están por las nubes.
  8. Cuando más tiempo pasa, más se hunde en lo sórdido y degradante.
  9. Después de conseguir la satisfacción sexual experimenta fatiga y se da cuenta de lo que acaba de hacer y los remordimientos afloran.
  10. A veces se siente un fuerte sentimiento de culpa y vergüenza.
  11. Usted acorta sus tardes con los amigos para ir a casa más rápido y satisfacer sus deseos.
  12. A veces se levanta por la noche o temprano en la mañana para navegar.
  13. Su entorno no es consciente, no se atreve a hablar del tema.
  14. Si usted tiene pareja, tienen falta de comunicación, su conducta es oscura o irritable.
  15. Su cónyuge es quien más le pide iniciar el acto sexual, pero hay poca iniciativa por su parte.
  16. Si usted es soltero, siempre le cuesta comenzar una relación emocional.
  17. Debido a la adicción a la pornografía se masturba varias veces al día o a la semana, a veces con varios gadgets (juguetes sexuales) que le ayudan a lograr un placer extremo.
  18. Ha decidido varias veces detenerse sin éxito, deja el porno por unos días u horas pero inevitablemente regresa.
  19. ¿Alguna vez se ha prometido y se ha comprometido a poner fin a estas prácticas pero pronto, para su sorpresa, ha traicionado sus promesas?
  20. Ya no sabe cómo hacer para cambiar estos hábitos compulsivos: la desesperación se establece, no se reconoce.
  21. Usted tiene sueños eróticos e insomnio.
  22. Tiene una “webcam” con la que se conecta sexualmente con otra persona y con la que tienen orgasmos en común.
  23. Usted usa el teléfono de la “línea rosa”.
  24. Está siendo perseguido y acosado por el deseo hasta que finalmente lo hace realidad.
  25. Ha desarrollado el voyerismo, exhibicionismo, fetichismo…
  26. Tiene miedo porque realmente se siente prisionero y como siempre necesita más se imagina lo peor.
  27. Siente depresión, cada vez está más triste, la vida no tiene sentido.

Si su respuesta es “sí” a la mayoría de las anteriores preguntas, es muy probable que sea dependiente de la pornografía. No siga ignorando el problema, busque ayuda.

Puede ser útil identificar los acontecimientos pasados que lo han marcado y cómo fueron capaces de causarle problemas. El reconocimiento de un acontecimiento perturbador puede proporcionar una apertura a la posibilidad de cambiar la interpretación inicial del evento; se puede hacer en la terapia, que consiste en identificar las causas para poder dirigir los recursos disponibles y superar la adicción.

Si quiere ahondar más en el tema, le recomendamos la lectura de estos dos excelentes libros:

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