Sexo griego y homosexualidad en la antigua Grecia

¿Qué es el “sexo griego”?

sexo: griegoEn términos de sexualidad, “sexo griego” representa la práctica del sexo anal. Este nombre viene originariamente de la antigua Grecia en la que la homosexualidad estaba bien valorada en ciertos contextos. “Sexo griego” corresponde a lo que se conoce hoy como sodomía.

Esta práctica de sexo griego, tabú durante mucho tiempo, es ahora mucho más aceptada y reivindicada por numerosas parejas heterosexuales.

En sexualidad, el “sexo griego” debe practicarse con precaución, ya que puede causar dolor e incomodidad. Le recomendamos que lea nuestros artículos sobre el sexo anal con el fin de conocer una mejor práctica del sexo anal.

¿Existía la homosexualidad en la antigua grecia?

Amor griegoLa antigüedad es un período que comienza con los orígenes de los tiempos modernos y que termina con la caída del imperio romano (476 dC).

Aunque varios textos nos dan respuestas claras sobre la cuestión de la homosexualidad en la antigua Grecia, hay que poner especial énfasis en que la homosexualidad es aún motivo de debate entre historiadores, estudiosos y especialistas en el tema.

Por lo tanto, siempre es necesario enmarcar este fenómeno en su contexto social. En primer lugar nos centraremos en la relación sexual griega dentro de su contexto educativo. Luego, continuaremos ejemplificando con un caso de ritual de iniciación, y por último, nos preguntaremos si el término “homosexualidad” es un término adecuado para el caso de la antigua Grecia.

La homosexualidad en la antigua Grecia o el “sexo en educación”

Homosexualidad en la antigua GreciaEn primer lugar, podemos afirmar que los historiadores están de acuerdo en admitir que no habrían existido relaciones sexuales en el contexto educativo griego.

Las parejas, principalmente las de la burguesía griega, consistían en un hombre adulto llamado “eraste” (literalmente, el que ama) que generalmente estaba casado con una mujer y con la que quería crear una familia. Luego tenía una relación fuera del seno familiar con un joven adolescente llamado “eromene” (literalmente, el amado) que tenía una edad mínima de doce años y máxima de dieciocho, edad en la que ya se podía considerar que estaba fuera del ala protectora de su mentor.

Este tipo de pareja la encontramos ya en la mitología griega: Zeus y Ganímedes, Apolo y Jacinto, Aquiles y Patroclo… por poner unos ejemplos. También se puede citar, entre los humanos que experimentaron este tipo de relación, al dramaturgo Sófocles.

El erasto realizaba su corte al eromene ofreciéndole regalos, a menudo juegos, y rara vez dinero por el riesgo de que se confundiera esta relación con la de la prostitución. Existe una serie de escenas artísticas griegas muy específicas que evocan este tipo de juegos a modo de caprichos eróticos.

Sexualidad femenina - Sexualidad masculina

Como puede apreciarse en la taza de Skyphos (un vaso dosificador de 5 a 30 cm usado como recipiente para beber y para la libación), una liebre capturada viva es el último regalo de un erasto a su eromene, en la que el pintor Amasis reúne una serie de parejas de enamorados, hombre y mujer, y a un hombre entre ellos dos.

Entre los regalos intercambiados, varios grupos de animales venían marcados con un gran  simbolismo erótico: el conejo muerto, el gallo, incluso el juego como tal. La pantera no está presente en la corte, pues se veía como el animal salvaje por excelencia. El eromene elegía la puja más alta en caso de recibir varias propuestas de su erastes.

En estas parejas, la educación como concepto se entendía en el sentido de que el joven amante estaba tomando como modelo al adulto, quien se había comprometido a proteger y respetar a su joven compañero. A partir de ahí, los puntos de vista de los historiadores divergen, razón por la cual no todos están de acuerdo sobre el origen de esta supuesta relación “educativa”.

Según Georges Devereux, fundador de la etnopsiquiatría (ciencia que se basa en que los trastornos mentales tienen su origen en los grupos étnicos y culturales de los pacientes), es el “fenómeno antropológico de la paternidad desplazada”. En efecto, al típico padre griego la educación de su hijo le importaba bien poco y necesitaba del “apoyo” de otro hombre.

Este otro hombre era, de alguna manera, un “padre sustituto” que serviría de modelo a su protegido. El erasto sí estaba entonces muy involucrado en la educación de su eromene, por lo que era el garante de su conducta.

Según otros historiadores, como Alain Schnapp, profesor de Arqueología griega de la Universidad de París, las relaciones homosexuales educativas se basaban en la Paideia, “la columna vertebral de la vida social […] y la educación, la distinción que permite a los jóvenes acceder al conocimiento compartido, sin la cual la ciudad no podría existir”.

En su opinión, la educación de la juventud griega fue a través de esta forma de homosexualidad. La relación entre el erasto y el eromene es la base de este texto. Así, con su maestro, el niño aprendería los conceptos básicos de la ciudad griega y adquiriría los valores que usaría cuando se conviertiera en un hombre.

Consideremos, por último, el punto de vista de Platón, quien planteó que el amor entre dos hombres era un asunto mucho más serio, mucho más que el amor entre hombre y mujer, sobre todo el amor entre un hombre mayor y un joven porque, según él, la atracción en este caso era tanto sexual como intelectual. Al mismo tiempo, Platón consideraba la actividad sexual como un objetivo de mejora genética y alababa la actividad homosexual.

Esta práctica era pues finalmente aceptada por la función educativa y social que desempeñaba. Los griegos decían que “el amor heterosexual actuaba bajo el signo de la reciprocidad, mientras que el amor homosexual lo hacía bajo el signo de la sociabilidad”. En la sociedad griega, la homosexualidad educativa se ponía en un pedestal junto con el amor por una mujer.

En general, podemos decir que la sociedad griega aceptaba la homosexualidad como una etapa más de socialización en la educación de los jóvenes.

El ritual de iniciación homosexual en la antigua Grecia

Sexo en la antigua GreciaCasi todos los expertos están de acuerdo en un punto: las relaciones homosexuales son “como una práctica necesaria de los ritos de paso de la juventud masculina al civismo de la edad adulta”.

Maurice Sartre, historiador especializado en la historia del mundo griego, hace hincapié en los vínculos existentes entre estas prácticas y la transición a la edad adulta. Denuncia sin embargo el hecho de que la gente pone en el mismo plano basado en las leyes y prácticas griegas, las prácticas homosexuales consentidas y las no codificadas por los textos de la sociedad ateniense.

Citándolo textualmente: “no se pueden poner en un mismo plano comportamientos codificados por las leyes griegas, con el trato que tiene un adulto con un joven de Creta por un par de semanas y unos regalos obligatorios de final de curso, o el hecho de que los jóvenes espartanos, atenienses y demás, estuvieran abiertos a tener amantes durante un período más o menos largo de su adolescencia y hasta su madurez, sin que por ello se siguiera un rito específico”.

Tomaremos por ejemplo de caso de homosexualidad en la inserción de códigos: el del secuestro (de una persona) cretense. Este ritual es uno de los pilares fundamentales de la pederastia. Esto es un mito basado en que para evitar el hacinamiento de Creta, Minos habría introducido esta práctica en su isla.

Este ritual de iniciación se basa en varios pasos muy específicos

Homosexualidad en GreciaEn primer lugar estaba el anuncio del erasto. Tres días antes, éste tenía que contar a su familia y amigos que tomaría a un muchacho joven de la ciudad. La familia del joven no ocultaría a su hijo por una razón: Que su hijo fuera elegido por un hombre mayor de las clases sociales más altas de Grecia se consideraba un privilegio. Además, la familia más tarde comprobaba si el hombre pertenecía al nivel social adecuado para su hijo.

En segundo lugar, el amante (el adulto), entregaba regalos a su joven elegido, delante de los testigos del secuestro, y con él se iba a cazar durante dos meses al bosque o al monte. Durante esta excursión tenían relaciones homosexuales.

En una fase final, a su regreso, los amantes volverían a la ciudad y se entregarían a las ceremonias rituales que adoraban a Zeus (rey de los dioses en la mitología griega).
El joven recibiría los tres regalos prescritos por la ley; el equipo de guerra, que simbolizaba el éxito; un buey, que simbolizaba las responsabilidades de aquellos que trabajan la tierra y una taza, que simbolizaba la embriaguez divina, como un camino hacia los logros de la mente.

Durante esta presentación a la ciudad, el joven tenía la obligación de confesar plenamente y contar con todo detalle la relación que tuvo con su mentor. Él también tenía que responder a la pregunta ritual: ¿Gozaba de la relación con su captor?

Al final del secuestro, los cretenses creían que el joven ya podía entrar en el mundo de los adultos. Por otra parte, gracias al hecho de que fueron escogidos por un hombre mayor, tenían mejores asientos en las reuniones públicas y durante las carreras y se les permitía usar la ropa ofrecida con la marca de distinción de amantes.

Así, observamos que estas prácticas eran necesarias para el paso de la adolescencia a la edad adulta. Por lo que este ritual de iniciación es un paso fundamental y necesario para la juventud griega, además de ser considerada como una “suerte” que acontecía al joven.

 ¿Pederastia y homosexualidad en la antigua Grecia?

Griego: sexualidadAl tener conocimiento de las definiciones de estos dos términos, nos damos cuenta de que, en definitiva, es más apropiado hablar de homosexualidad, no de homosexualidad en la antigua Grecia propiamente dicha. De hecho, estas prácticas estaban menos vinculadas con la idea de dos hombres a la búsqueda de la satisfacción de sus deseos sexuales con individuos del mismo sexo, que con la atracción sexual que sentía un hombre hacia los niños pequeños.

El término “sodomía” viene de la palabra griega paiderastia. Y esta viene de paidós,” niño”, y Eran, “amor”, y se refería a un afecto emocional y sensual para con un paidós (adolescente).
Maurice Sartre cree que “la desigualdad de la relación homosexual ha campado a sus anchas con su papel definido […]. En cambio, la reciprocidad en la relación homosexual entre adultos la desacreditaba. “

Es decir, que las parejas homosexuales aún estaban estigmatizadas por los ciudadanos de la ciudad. Sin embargo, no creo que la homosexualidad entre adultos no existiera. Existió, pero las parejas tendían a ocultarla para no ser criticadas.

Según Sartre, las que se sentían más despreciadas eran las prostitutas y los travestis homosexuales o masculinos. Eran una vergüenza para la ciudad e incluso una amenaza para el equilibrio de la misma.

También destacamos que la mayoría de los griegos eran bisexuales porque querían a una mujer y al mismo tiempo tenían una relación con un joven. De hecho, se casaban, tenían hijos y tener relaciones homosexuales con personas de sexos diferentes era un fenómeno bastante bien aceptado.

Por contra, los hombres no debían en ningún caso feminizarse, al contrario, los afeminados los consideraban “locos”. Al  travestido le llamaban coloquialmente “culo ancho”.

En el caso de las mujeres, el lesbianismo se ha convertido en sinónimo de homosexualidad femenina en referencia a la isla de Lesbos, donde las mujeres, en su camino hacia la poetisa Safo (610-580 dC Av-), expresaban un deseo común, aun cuando los vínculos de índole sexual entre las mujeres que era un fenómeno extraño. Se piensa que Safo habría tenido relaciones sexuales con las mujeres, a pesar de que estaba casada y tenía un hijo.

La homosexualidad femenina en la Grecia antigua

Sexo en GreciaDos cosas importantes que deben tenerse en cuenta: en el periodo arcaico, el homoerotismo femenino podría ser contado en público en contextos oficiales, como era el caso de Esparta en el siglo VII aC. Del mismo modo, en Safo no se apecia ninguna condena o rechazo por este amor lésbico expresado en su poesía: de hecho fue extremadamente bien conocido en la antigüedad.

Cuando Platón, en el siglo IV, se ocupa del impulso erótico en su obra “banquete”, hace hablar de ello a su personaje Aristófanes, quien dice que es un impulso negativo donde cada mitad busca su mitad.

Aristófanes menciona el fenómeno de lo andrógino (hombres que pretenden ser mitad mujer, mitad hombre, y viceversa), y también -y es muy importante tener esto en cuenta debido a que a posteriori se negó el resto de la historia- el hecho de la ambigüedad entre lo femenino y lo masculino, donde cada parte buscaba su media naranja del mismo sexo. También en este caso, el eros entre las mujeres se tiene en cuenta.

Más tarde, vemos que los hombres griegos son sobre todo  indiferentes a este tipo de amor. A diferencia de lo que sucede hoy en día en las novelas eróticas o en las películas pornográficas “tradicionales” para el público masculino heterosexual, las escenas de lesbianas están lejos de considerarse material erótico, en cambio sí las relaciones entre hombres o entre hombres y mujeres.

¿Había debates sobre la cuestión homosexual con los griegos?

La homosexualidad en la antigua GreciaLa respuesta es un no rotundo. Bien porque una cosa se consideraba “gay” a la que nos hemos referido anteriormente, ampliamente denostada porque se consideraban “locos” o simplemente diferentes de lo que debería ser un ciudadano correcto, y otra categoría, la respetada, era la relación homosexual y necesaria entre adultos. Pero la razón más importante es que el matrimonio no estaba destinado a ser un nido de amor y erotismo para los cónyuges, lo erótico era lo otro.

El matrimonio era propio de los individuos libres (para algunos, por lo tanto, no era algo propio de toda la población); era sobre todo una alianza entre dos familias en las que el consentimiento de los cónyuges no se tomaba en consideración, y nunca importaba que la joven lo supiera de antemano.

Este era visto como un procedimiento sobre un asunto privado en el que se involucraba el padre de la novia y al futuro hijo, incluyendo la transferencia y el asentamiento de la mujer joven de una casa a otra – la paternidad y el patrimonio, entonces, eran asuntos totalmente separados de a lo que el amor y erotismo se referían. El marido era bastante libre de tener amantes, de disfrutar de los servicios de las prostitutas y tenían relaciones sexuales con hombres.

En pocas palabras, el matrimonio no tenía nada que ver con el amor.

¿Qué se pensaba de los griegos “gays” en la época antigua?

Griegos gaysEl historiador toma siempre en consideración estas preguntas dentro de su contexto. Nunca hace las mismas preguntas propias del presente de hoy en día al pasado.

El trabajo de los historiadores y antropólogos es importante en el debate sobre el matrimonio, aunque todos hemos oído hablar de concepciones erróneas, a veces por ignorancia y a veces también por la voluntad política de difuminar los términos del debate.

Los griegos no eran “heteros” u “homos” que hubieran caído en alguna “decadencia” al tener relaciones con personas de su mismo sexo, ya que en estas sociedades donde se valoraban estas relaciones, nunca fueron criticados. Algunos políticos piensan que se deberían abrir más a menudo libros como “La princesa de Cleves” y continuar con los de Píndaro, Aristófanes y Platón.

Todo ello se debe a una razón clara: no existe un modelo de familia “natural” o universal. Existen numerosas formas de familia en el mundo; los sistemas de parentesco son diferentes en diferentes lugares y tiempos; han existido y se reconocen muchas formas de relaciones, en diferentes lugares y en diferentes momentos. Debemos, pues, dejar de pensar que “la sociedad europea de principios del siglo XXI” es la única que ha habitado en la tierra.

Les recomendamos la lectura de los excelentes:

Sexo anal para principiantes

Sexo analDescubra los deliciosos secretos y posturas del sexo anal para producir a su pareja los más descomunales y explosivos orgasmos todos los días, aunque nunca le hayan o – haya – penetrado por detrás.

sexualidad

Add Comment

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *